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Por el Lic. Sebastian
Estevez para PicassoNet.com
El arte, como así también la filatelia, la
numismática, las antigüedades, las joyas, los libros, los
documentos antiguos y todo otro tipo de activos tangibles
coleccionables, puede ser también una inversión
redituable.
Adquirir obras de arte, mas allá del gusto de poseerla y del
status que esto brinda, es también una inversión,
ya que estamos ante un desembolso de dinero que bien podría
darnos una rentabilidad en el futuro.
Esta posibilidad es factible debido a que el arte presenta
características muy parecidas a la adquisición de otros
activos (bonos, acciones, propiedades, etc.) pero con
algunas diferencias notables que hacen que sean menos
riesgosas.
Según un estudio de la revista Fortune, el arte fue la mejor
inversión desde la segunda guerra mundial, ya que se mide en
moneda constante.
Lo primero que tiene que preguntarse una persona cuando
compra una obra de arte es saber para que la compró, saber
cual es el fin y motivo de la adquisición y que uso se le
dará a la obra. De esto depende mucho el tipo de obra a
adquirir, es decir, las características que puede presentar
la obra como inversión o no, ya que no es
lo mismo comprar una obra por el solo hecho de tenerla y
admirarla, a comprar una obra para poder venderla en el
futuro y obtener una ganancia.
Cuando una persona compra una obra de arte, tiene que saber
que no es lo mismo comprar una obra de un autor ya
reconocido que de un autor con futuro, porque cuando se
adquiere una obra de un autor reconocido se prioriza la
disminución del riesgo antes que la
rentabilidad, ya que es casi seguro que esa obra no se
desvaloriza en el tiempo, pero tampoco que su cotización
pegue un gran salto
En cambio si una persona compra una pintura de un autor aun
desconocido para después tratar de venderla mas cara, esta
asumiendo un mayor riesgo, porque ya se considera a la obra
como un activo, con el que puede o no obtener alguna
rentabilidad mayor a la que le ofrece otro activo
cualquiera. En este caso el tipo de elección será diferente,
porque el objetivo es diferente, y se tendrán en cuenta
otras cosas mas subjetivas, como la proyección del artista,
la escuela, la técnica, etc.
Seguridad
En tiempos de crisis las inversiones en
activos tangibles presentan una alternativa excelente de
inversión y las obras de arte representan una de las mejores
inversiones para proteger el dinero de los
inversores, ya que las mismas no pierden valor en épocas de
alta volatilidad.
También, y es casi seguro que suceda, que el valor suba en
tiempos de crisis, como el caso del oro, porque los
inversores para protegerse adquieren este tipo de activos
tangibles y eso hace que el precio se mantenga y pueda
incluso subir.
Otro aspecto favorable a considerar en este tipo de
inversiones, es que también sirven en el caso contrario, es
decir, cuando una persona necesite dinero y tenga que vender
algún activo, en caso de que tenga una obra de arte, ese
activo al no perder valor en tiempos de crisis, no le
producirá al dueño una quita de su capital y podrá recuperar
la totalidad del dinero invertido.
Características
Se podría decir que las Inversiones en obras de arte u otros
activos tangibles pueden presentar ocho características
principales:
La Seguridad es una característica que
reside en la propia naturaleza de las obras de arte, al ser
bienes universalmente aceptados y no sujetos a las
fluctuaciones que, por motivos políticos y económicos,
sufren con frecuencia otros valores de inversión.
Las obras de arte tienen liquidez, porque
permiten al inversor la seguridad de hacerlos líquidos en
cualquier momento y lugar del mundo.
Son una magnifica opción diversificadora,
debido a la gran cantidad de estilos y técnicas disponibles
en el mercado, consiguiendo de esta manera el mayor
beneficio posible al menor riesgo aceptado.
Los bienes que se ofrecen al inversor (arte, esculturas,
etc.) son siempre valores en alza. La escasez de estos
bienes, una precisa selección de artistas y piezas y la
creciente demanda actual aseguran excelentes
beneficios, ya que estas inversiones aumentan su
valor con el paso del tiempo superando con creces la
inflación.
Las inversiones en obras de arte constituyen históricamente
el mejor valor-refugio, porque constituye
la opción ideal para situaciones de incertidumbre financiera
o crisis económica, y además gozan de unas excelentes
ventajas fiscales.
Este tipo de activos son accesibles para
todo tipo de inversores y ahorradores del mundo, cualquiera
sea su potencial económico, su conocimiento del mercado,
gustos, edad, cultura, religión, etc. por lo tanto presentan
una facilidad de elección difícil de igualar en otras
inversiones.
Se adaptan perfectamente al gusto del
usuario y no solo eso, es una de las pocas inversiones que
aparte de dar beneficios, se pueden disfrutar sin que eso
genere erogaciones de dinero. |